La semana pasada empezábamos una serie nueva sobre resolución de problemas.
Aquí puedes leer sobre Resolución de problemas para el estilo D
En cualquier situación de la vida, vamos a encontrar problemas. Pueden ser problemas en el trabajo, con nuestra pareja, con nuestros hijos u otros familiares.
Los problemas son una parte de la vida, y la gente tiende a responder de formas diferentes según su estilo.
Vamos a ver como los cuatro estilos DISC afrontan los problemas – ambos en un entorno con otras personas y si el problema es personal.
Hoy vamos a mirar el estilo I.
Cómo aborda un problema el estilo Influyente
- Convoca a la gente. Reúne al equipo, genera conversación y crea un ambiente motivador para enfrentar el problema.
- Aporta ideas y entusiasmo. Es bueno para lluvias de ideas y para proponer soluciones creativas e innovadoras.
- Persuade y alinea. Convence a otros de sumarse a la solución, vendiendo la idea con energía y carisma.
- Cuida el ambiente. Le importa que el equipo se sienta bien, que haya buena relación y que nadie quede fuera.
- Ve los obstáculos como oportunidades. Mantiene el ánimo alto incluso cuando la situación se complica.
- Prefiere lo colaborativo. Resuelve mejor en grupo que solo, y se activa con el reconocimiento de los demás.
Fortalezas
- Motiva y levanta el ánimo del equipo.
- Genera ideas originales.
- Facilita la comunicación y las alianzas.
- Maneja bien la tensión social.
Puntos ciegos
- Puede quedarse en el entusiasmo y no bajar a lo concreto.
- Descuida los detalles, los datos y el seguimiento.
- Evita los conflictos o las conversaciones difíciles.
- Promete más de lo que puede cumplir.
- Puede cambiar de prioridades con facilidad.
Cómo trabajar con alguien Influyente
- Déjale espacio para hablar y proponer ideas.
- Reconoce sus aportes en público.
- Ayúdalo a convertir las ideas en pasos concretos, con fechas.
- Mantén un tono cercano y positivo.
Cuando el problema es suyo personal, el estilo I funciona así:
- Lo habla con alguien. Piensa en voz alta y busca a otras personas para comentarlo. Hablarlo le ayuda a ordenar sus ideas y a sentirse apoyado.
- Lo ve con optimismo. Tiende a restarle gravedad y confía en que todo va a salir bien.
- Busca soluciones creativas. Prefiere ideas originales o poco convencionales antes que procedimientos rígidos.
- Recurre a su red. Pide ayuda, consejos o contactos, y suele conseguir apoyo con facilidad gracias a su carisma.
- Actúa por intuición y entusiasmo. Se lanza con energía, pero según su estado de ánimo del momento.
- Cambia de enfoque si se aburre. Si la solución se vuelve rutinaria o larga, pierde el impulso y puede probar otra cosa.
Dónde puede fallar cuando el problema es suyo
- Evita enfrentar la parte desagradable o difícil del problema.
- Empieza muchas soluciones y no termina ninguna.
- Descuida los detalles, los plazos y el seguimiento.
- Habla mucho del problema, pero actúa poco.
- Puede depender demasiado de la aprobación o la opinión de los demás.
Qué le ayuda
- Ponerse pasos concretos y fechas, por escrito.
- Contar con alguien que le ayude a dar seguimiento.
- Separar lo que siente del problema de lo que realmente hay que resolver.
- Dividir la solución en tareas cortas y variadas para mantener el interés.
Diferencia clave con el estilo D: el D intenta resolverlo solo y rápido; el I lo resuelve hablando, conectando con otros y con entusiasmo, pero le cuesta más la constancia.
Aina Riegel